La historia de un miembro de la Junta Directiva:
Nilda Cintrón-Cortez, Doctora en Filosofía.

Autor original
Angelina Velazquez

Fecha de publicación
16/3/2026

«Con tres generaciones bajo el mismo techo, comprendo profundamente cómo la estabilidad, la pertenencia y la oportunidad empiezan en casa», dice la Dra. Nilda Cintrón-Cortez. Nilda lleva 34 años casada, y ella y su marido comparten su hogar con su hija de 23 años, que está terminando un Máster en Equidad Sanitaria Global en el Medical College de Wisconsin, y con la madre de Nilda, de 80 años. Vivir y cuidar a través de generaciones ha reforzado su creencia en lo que más necesitan las familias para prosperar: dignidad, estabilidad y apoyo duradero.

Esa misma creencia da forma al trabajo de Nilda como Directora de Personas en Sellars Absorbent Materials, donde dirige con liderazgo de servicio y un profundo compromiso con el crecimiento, el bienestar y la dignidad de los empleados. Su interés por comprender los determinantes sociales de la salud de los empleados llevó a su equipo a asociarse con una organización local sin ánimo de lucro para crear ayudas al transporte y un programa de vivienda que ayuda a los empleados a convertirse en propietarios. «La propiedad de la vivienda es importante porque ancla a las familias, crea estabilidad generacional y proporciona a las personas la base para prosperar», afirma Nilda. Dos empleados ya han adquirido una vivienda, y otros trece están en camino.

La conexión de Nilda con La Causa comenzó hace más de 11 años a través de la familia. Su sobrina, educadora de Puerto Rico, se animó a solicitar un puesto en La Causa. Fue contratada como profesora bilingüe de educación especial y sigue prestando sus servicios hoy en día. «Verla crecer y hablar con tanta pasión de La Causa me causó una impresión duradera», comparte Nilda.A medida que iba conociendo más sobre La Causa, se sintió atraída por las profundas raíces de la organización y su reputación de confianza en la comunidad. Una conversación con Luis Ayala, Presidente y Director General de La Causa, consolidó aún más su deseo de apoyar la misión. Pero fue la Guardería de Crisis y el Centro de Respiro lo que más la conmovió. «Saber que un padre que se enfrenta a la falta de hogar, a la violencia o a una urgencia médica puede llevar a su hijo a un lugar seguro, cariñoso y libre de juicios es algo que toda comunidad debería tener», afirma.

Nilda lleva ya más de tres años en la Junta Directiva de La Causa, y su admiración por la organización sigue creciendo. Formar parte de la junta le ha permitido ver de cerca la compasión, la urgencia y la dedicación que impulsan cada programa, desde la educación infantil y la escuela bilingüe concertada hasta los servicios sociales y el apoyo a los jóvenes. «Estos años no han sido sólo de servicio a la junta», dice. «Han sido testigos de cómo se transforman vidas, las familias encuentran estabilidad y los niños ganan seguridad y oportunidades».

Lo que más resuena en Nilda es la forma en que La Causa conoce a la gente en la vida real, no en circunstancias perfectas. «La Causa no espera a que las circunstancias sean perfectas», dice. «Interviene en momentos reales y vulnerables y ofrece seguridad, estabilidad y esperanza». Le conmueve especialmente la forma en que la organización envuelve a las familias en cada etapa de su viaje, proporcionándoles un apoyo constante y sin juicios que puede ser difícil de encontrar en otros lugares.

«En el fondo», dice Nilda, «La Causa cree que todos los niños merecen oportunidades y todas las familias merecen ser vistas, valoradas y elevadas». Esa creencia es lo que la mantiene comprometida y por lo que anima a otros a invertir en el trabajo de La Causa.

Apoyar a La Causa es importante, explica Nilda, porque crea un cambio real y duradero. Cuando las familias tienen acceso a la educación, a entornos seguros para los niños y a apoyo en los momentos críticos de la vida, los niños pueden crecer, aprender y construir un futuro más fuerte. «Invertir en organizaciones como La Causa significa invertir en el bienestar y el éxito de toda nuestra comunidad», afirma.

Y para Nilda, ése es el corazón del servicio. La Causa no sólo ayuda a las personas. Fortalece a toda la comunidad.

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